La ablación por radiofrecuencia se puede indicar algunos pacientes con TNE y con pocos tumores secundarios (metástasis) diseminados al hígado.
En este tratamiento se inserta una aguja en el centro del tumor con la ayuda de un estudio de imagen y se aplica una corriente para generar calor y destruir el tumor.
La ablación por radiofrecuencia es un procedimiento mínimamente invasivo.
Se requiere la administrará de un anestésico local o anestesia sedante (general) antes del tratamiento.
La inyección percutánea de alcohol implica inyectar alcohol puro a través de la piel, directamente en el tumor o los tumores en el hígado. Este procedimiento se llama también inyección percutánea de etanol.
Este tratamiento se realiza durante una ecografía para que el médico pueda ver exactamente dónde inyectar el alcohol. El alcohol las células cancerosas deshidratando el tejido e impidiendo el su suministro de sangre.
La quimioembolización hepática y la embolización son procedimientos que se usan para el tratamiento del cáncer primario de hígado o tumores metastásicos hepáticos secundarios a un cáncer localizado en otro sitio, como en el caso de los TNE gastrointestinales, pancreáticos o pulmonares. La quimioterapia se inyecta en la arteria hepática (hígado), la cual suministra sangre (alimenta) al tumor hepático.
Las altas dosis de quimioterapia en contacto con las células tumorales desvitalizan el tumor.
El médico tratante en algunas ocasiones puede indicar un procedimiento diferente o alternativo a la quimioembolización llamado “radioembolización” para tratar los tumores primarios o secundarios en el hígado. La radioembolización es similar a la quimioembolización hepática, pero en vez de quimioterapia se utiliza radiación para bloquear el suministro de sangre a las células neuroendocrinas hepáticas cancerosas. Este proceso impide que el tumor libere más hormonas en la circulación sanguínea.
En este procedimiento, el médico experto (radiólogo o médico nuclear) inyectará pequeñas dosis de radiación empaquetada en microesferas en la arteria hepática (hígado) que suministra sangre al tumor hepático. La radiación de las microesferas no sólo afecta el suministro de sangre al tumor, sino que también daña y el material genético (ADN) de las células cancerosas, lo cual impide que el tumor siga creciendo o invadiendo otros órganos u otras zonas del hígado.
La crioablación también es una de las alternativas de tratamiento de los tumores hepáticos malignos. En este procedimiento se inserta una aguja fina (criosonda) a través de la piel y directamente en el centro de los tumores cancerosos. Se bombea un gas en la criosonda para congelar el tejido y dañarlo o destruirlo. Después se deja que estas células de tejido se descongelen.
Pueden requerirse varias sesiones de crioablación para dañar o destruir el cáncer en el hígado. La crioablación también se conoce como crioablación percutánea, criocirugía o crioterapia.
¿Tienes alguna pregunta sobre los Tumores Neuroendocrinos? En esta sección podrás conocer la respuesta de nuestros expertos a preguntas frecuentemente planteadas por personas que viven con un TNE
Los grupos de apoyo a pacientes para personas que viven con tumores neuroendocrinos (TNE) suelen brindar apoyo social y emocional